Cuando conocemos todas las canciones que forman parte de una edición de Eurovisión, una o varias canciones destacan sobre el resto. En un primer momento, en la edición de 2014, destacó la apuesta de Armenia, encabezada por Aram MP3 con “Not alone“.

Esta canción ha recorrido todos los puestos de mi top3. Y como es habitual, ha bajado a la última plaza de este top porque la he trillado muchísimo. Hasta el punto que me cansó, aunque lejos del aburrimiento que me causaron otras como Loreen, Alexander Rybak, Dima Bilan o la reciente ganadora Emmelie de Forest.

Armenia celebraría así su primera victoria, la cual vendría en su octava participación. Estuvo cerca de hacerlo en ocasiones como 2007, 2008 o 2010, pero tampoco fueron opciones que hubieran resultado flamantes ganadoras. Realmente, la opción de Armenia en toda su historia es esta. Es esa oportunidad que veníamos esperando de un país que había caído en el mero trámite para acudir a Eurovisión. Emmy y Dorians fueron los dos claros ejemplos de como un país puede truncar su éxito. Y claro, menudo enfado tuvieron que cogerse cuando su enemigo histórico Azerbaiyán, ganó la edición de 2011. Sin embargo, hablan las malas lenguas, que Dorians fueron confirmados como los sucesores de Emmy, ya fuera en 2012 o 2013, y su participación estaría asegurada desde el estrepitoso mazazo de 2011 con una de las mayores horteradas de la historia de Eurovisión.

Todos, y creo no equivocarme al decir esta frase, sabíamos del potencial de Armenia para ganar Eurovisión a corto plazo. Es de esos países que figuran en la lista junto a Italia, Ucrania, Azerbaiyán, Suecia (ahora parece haberse unido Reino Unido…). Es decir, países que demuestran que si no es este año será uno de los próximos. Entran dentro de la categoría de “ganadores esperados”, que simplemente tienen que pasar el trámite de enviar una propuesta atractiva, que seguro encontrarán, y destacar, algo que ya hacen normalmente.

Y este año es el caso de Aram mp3. Pero, ¿le doy ya por ganador? A priori diría que es lo más probable para mí, pero durante los últimos días hemos podido ver como apuestas como las de Suecia, Reino Unido, Azerbaiyán, y otras como Israel o España, están apretando las tuercas de la victoria y avanzan hacia una Armenia que si bien efectista, puede pecar de estética. A mí la canción se me pasa en un suspiro, pero hay a quien se le hace larga. También es verdad que los vídeos de los ensayos no son tan impactantes y no nos permiten valorar en su totalidad. Sin embargo, cuando estemos ante la emoción de ver comenzar el Festival, en escasas horas, los minutos pasarán volados y veremos qué países tienen las opciones de ganar y cuáles no.

Armenia viene a por todas. Trae una canción hecha con un gusto, una delicadeza, una prudencia y una inteligencia musicales que me tienen sencillamente conquistado.

Pero, ¿cuál es el elemento distintivo de esta propuesta? Sin duda, la estructura. Rompe los moldes de canciones que empiezan lento, evolucionan, explotan y continúan una constante frenética. La canción en sí misma es una pura evolución que explota y da lugar a un ‘dubstep’ inesperado pero encajado de forma muy inteligente. Fusiona estilos que convergen empastando a la perfección y que siendo tan diferentes y aparentemente incompatibles, quedan adheridos.

Pero además, para interpretar semejante temazo es necesario una voz y una presencia determinadas. El sentimentalismo y dramatismo que aporta Aram a la canción son exquisitos. Se nota que el tema está hecho por él: lo disfruta, lo entiende, lo digiere y lo expresa con un sentimiento y facilidad que llegan a todos. Su voz, además, tiene un color y una colocación que dan profundidad a la candidatura. En definitiva: las piezas del puzzle encaja a la perfección.

Pero claro, en esta edición, hay muchos puzles que encajan, no sé si de forma tan perfecta como en el caso de Armenia, pero lo hacen. Temas que le pueden poner difícil estar a la cabeza, si bien resulta evidente que esta apuesta será la mejor clasificada de la historia de su país. Ahora, que gane o no no es algo que podamos saber en este momento, aunque sea cierto que con toda seguridad estará entre las tres primeras.

En referencia al videoclip, es de los más sencillos e impactantes. Admiro la simpleza con la que cuenta la historia de la canción y de la forma sencilla que transmite el mensaje. Un mensaje que bien es cierto, está más visto que el tebeo pero que sin embargo, sigue funcionando a la perfección.

Sin más, decir que Armenia es el país con más opciones -para mí- de momento, si bien es cierto que la competencia pondrá el riesgo el halo de ganador de este controvertido intérprete que de ganar, sería uno de los más odiados de la historia por sus declaraciones homófobas, de las cuales se disculpó de forma muy poco creíble. Un intérprete, que admira y tiene un especial y sospechoso cariño hacia Ruth Lorenzo.

Հայաստան, 8 puntos.

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