Desde Helsinki 2007 que no se daba esta circunstancia: Ningún país nórdico que disputaba semifinal pasó el corte. Aunque en aquel 2007 Finlandia y Suecia sí estuvieron en la final de 2007, su pase se debió al resultado de ambas el año anterior en Atenas: La primera al ser la vencedora y anfitriona y la segunda por el 5º puesto logrado con Carola mientras que Dinamarca, Noruega e Islandia sí tuvieron que pasar el corte inicial quedando las tres eliminadas.

En 2016 se ha repetido la Historia, al igual que entonces Suecia ya tenía asegurado su pase a la final mientras que la diferencia es que Finlandia este año debía pasar por semis con el desastroso resultado nórdico que se ha dado esta semana: Los representantes de Finlandia, Islandia, Noruega y Dinamarca verán la final del sábado desde el salón de sus casas o desde el público. Incluso, si se quiere rizar el rizo, se podría considerar por afinidad cultural y geográfica a Estonia como país nórdico y que tampoco estará en la final. Batacazo que no solo recuerda al sufrido por el conocido bloque nórdico sino por el bloque ex-yugoslavo en Malmö 2013 del que ninguno de sus integrantes pudo pasar de las semifinales.

Hecho que sin duda da al traste con el tópico de que únicamente por los votos por afinidades geográficas, políticas o culturales algunos países tienen aseguradas según qué posiciones y que sin duda tiene como gran beneficiado colateral a la propia anfitriona Suecia a la que podría recalar muchos de los puntos que sus vecinos han dejado en el aire.