Año impar en Bélgica y con ello llega el turno de la RTBF para hacerse cargo de la representación belga en el Festival de Eurovisión y al igual que en 2013 y 2015 con las designaciones de Roberto Bellarrosa y Loïc Nottet respectivamente, el ente francófono parece tener casi cerrada la designación del cantante de cara a este mismo otoño y nuevamente proveniente de The Voice.

Según apunta el medio especializado en televisión TéléPro, el dilema belga se bate entre los jóvenes Pierre Lizée y Olivier Kaye que además tienen en común ser cantantes de un claro perfil ‘indie’ y alternativo por lo que ese parece ser el camino escogido por la RTBF hacia Ucrania. Tal y como señala TéléPro ambos artistas estarían ya trabajando en sus respectivas canciones candidatas a Eurovisión sobre las cuales la televisión pública de Valonia tomaría la decisión final de quién será el portador de la bandera belga en el próximo Festival de Eurovisión.

Pierre Lizée es el más joven de los dos pero quien dota a su sonido de mayor contundencia y distorsión a sus guitarras que pueden recordar al nuevo ‘novio del punk inglés’ Jake Bugg y con reminiscencias del brit-pop inglés de los años 90 mientras que Olivier Kaye, sin abandonar el espectro alternativo, se acerca mucho más al pop y a los sonidos más accesibles como los de Tom Oddell y Coldplay aunque con una clara influencia ‘negroide’. Sea como fuere, en Bélgica dan por hecho que uno de los dos será el representante de Bélgica en Eurovisión y la canción será la juez que lo decida.

https://www.youtube.com/watch?v=iCV-qvVmy0g

Fuente y Fotomontaje: TéléPro