La televisión pública francófona de Bélgica ya tiene a su representante para el Festival que se celebrará en mayo en Kiev con el propósito de repetir o superar el inmenso éxito de Loïc Nottet en Viena. La elegida es Ellie Delvaux, quien a partir de ahora se hará llamar Blanche como nombre artístico, será quien guíe los designios de su país en el ESC el próximo año.

Perteneciente a una familia de artistas, su hermano mayor Oliver Lord es un cantautor de éxito en su país, se presentó con tan solo 16 años a la versión belga de La Voz logrando alcanzar las semifinales. A raíz de su participación en el ‘talent’ llama la atención del productor y líder de la banda Rocoe Pierre Dumoulin quien la invita a componer varias canciones, las cuales convencen a Doumolin para sugerir su fichaje en la multinacional PIAS. Mientras Blanche trabajaba en su primer E.P. algunas de las canciones para el mismo fueron enviadas a la RTBF a modo de candidatura para acudir al Festival de Eurovisión, canciones que han convencido rotundamente a la televisión francófona provocando su designación directa para representar a Bélgica en Kiev.

Comparada con su “casi” compatriota Birdy, llamó rápidamente la atención de los jurados de La Voz por su fragilidad interpretativa y emocional ante el micrófono derrochando magnetismo e intimismo en sus puestas en escena que provocaban la hiptnotización del público y de los ‘coaches’ durante el programa.