Bélgica sube la apuesta y pega uno de los petardazos de esta edición del ESC con la presentación de su sorprendente canción para Kiev compuesta por Pierre Dumoulin, líder de la banda Rocoe. Y es que Blanche, al igual que hiciera hace dos años Loïc Nottet, apuesta por uno de los géneros de éxito en estos momentos que es el electro-pop con tintes alternativos y claras referencias a lo que en los últimos años llevan haciendo artistas de lugares tan dispares como las norteamericanas HAIM, las australianas The Veronicas, la neo-zelandesa Lorde, la española La Bien Querida o los suecos Sally Saphiro. “City lights”, que ya está disponible para su compra desde esta mañana aunque se filtró anoche a través de la red, ya se ha posicionado rápidamente como una de las candidaturas con más aspiración a la victoria solo superada por la hasta ahora imbatible en el nº1 Italia en casi todas las apuestas, encuestas y pronósticos.

BLANCHE aka. ELLIE DELVAUX

Perteneciente a una familia de artistas, su hermano mayor Oliver Lord es un cantautor de éxito en su país, se presentó con tan solo 16 años a la versión belga de La Voz logrando alcanzar las semifinales. A raíz de su participación en el ‘talent’ llama la atención del productor y líder de la banda Rocoe Pierre Dumoulin quien la invita a componer varias canciones, las cuales convencen a Doumolin para sugerir su fichaje en la multinacional PIAS. Mientras Blanche trabajaba en su primer E.P. algunas de las canciones para el mismo fueron enviadas a la RTBF a modo de candidatura para acudir al Festival de Eurovisión, canciones que han convencido rotundamente a la televisión francófona provocando su designación directa para representar a Bélgica en Kiev.

Comparada con su “casi” compatriota Birdy, llamó rápidamente la atención de los jurados de La Voz por su fragilidad interpretativa y emocional ante el micrófono derrochando magnetismo e intimismo en sus puestas en escena que provocaban la hiptnotización del público y de los ‘coaches’ durante el programa.