Las autoridades policiales ucranianas, conocidas por sus siglas en ucraniano como SBU, se encuentran estos días investigando uno a uno a los 42 artistas que competirán en el inminente Festival de Eurovisión que se celebrará en la capital del país. La investigación se realiza con el fin de hallar cualquier evidencia que indique que alguno de los artistas en cuestión ha estado en suelo crimeano sin previo paso por las aduanas ucranianas y por tanto haya infringido la ya célebre ley ucraniana al respecto.

Una ley que ya ha dejado fuera de competición a la representante rusa, Julia Samoylova, por ofrecer un concierto en la ciudad crimeana de Kerch en 2015 y ha abierto a su misma vez la mayor crisis de la historia del Festival de Eurovisión con un Jon Ola Sand cada día que pasa más cuestionado como Supervisor Ejecutivo del mayor evento musical del mundo.

Según apunta la prensa rusa la próxima en poder ser sancionada con la prohibición de entrar al país sería la representante armenia, Artsvik, quien habría estado, al igual que la cantante rusa, en un concierto en Crimea sin haber pasado por la aduana ucraniana sino a través de Rusia, lo que abriría un segundo frente en una crisis que de por sí no es pequeña.

Fuente: 112.ua