Ingrid Deltenre, directora general de la EBU, da un golpe de timón en el seno de la organización europea y encabeza desde esta semana las negociaciones con el Gobierno de Ucrania presidido por Volodymyr Groysman y el presidente del país, Petro Poroshenko, con el fin de levantar la sanción que prohíbe a Julia Samoylova estar presente en Kiev para representar a Rusia en el Festival de Eurovisión.

Deltenre es clara en su postura y advierte que si el gobierno ucraniano no desiste en su veto “Ucrania verá suspendida su presencia en el Festival por un tiempo indeterminado”. La hipotética sanción, eso sí, sería aplicada después de la reunión del Grupo de Referencia se celebraría el próximo mes de junio por lo que el próximo Festival de Eurovisión, por el momento, no corre peligro de quedarse sin canción anfitriona.

La directiva alemana ha sido tajante al dar su opinión de lo sucedido: “La actitud de Ucrania es absolutamente inaceptable. Es una pena que el Festival se esté utilizando políticamente, está para unir a millones de personas y no para enfrentar a unos con otros”.

La intervención de Ingrid Deltenre relega a un segundo plano al cada vez más cuestionado Ejecutivo Supervisor del ESC, Jon Ola Sand, quien se ha visto desbordado ante la crisis sufriendo duros reveses por cada episodio de la crisis.

Fuente: Blinch/Eurovision-Spain