El ministro de asuntos exteriores ucraniano, Pavlo Klimkin, se muestra tajante con el veto a Julia Samoylova y dice que no habrán ni se discutirán concesiones “ni formales ni informales” a la EBU de cara a la organización del próximo Festival de Eurovisión que será celebrado en Kiev. “Estamos hablando de la implantación de la ley, si ésta ha sido violada no podemos hablar de alternativas” ha sentenciado el mandatario ucraniano. 

No obstante, cabe recordar que la carta carta remitida por la directora general de la EBU, Ingrid Deltenre, va dirigida al primer ministro y al presidente del país que son quienes a fin de cuentas tienen la última palabra. Llamativo es, por otro lado, que hayan sido miembros del ejecutivo quienes han realizado declaraciones como el vice-primer ministro, el ministro de asuntos exteriores o el director de la SBU pero hasta ahora ni el líder del ejecutivo ni el Jefe del Estado han dicho nada.

Nuevo episodio pues, a la crisis abierta entre la EBU, Rusia y Ucrania a raíz del veto de las autoridades ucranianas a la entrada de la representante rusa en el ESC, Julia Samoylova, en un hecho sin precedentes en los 61 años de historia del Festival. En la carta antes mencionada enviada por la EBU advertía que la actitud ucraniana ponía en serio peligro sus futuras participaciones en el Festival de Eurovisión además de que habían varios países que podrían boicotear abandonando sus delegaciones el inminente ESC si no rectificaban el veto a la cantante rusa por incumplir, según la SBU, la ley de aduanas ucraniana.

Fuente: Agencia Tass/Sputniknews/ESCToday/ESCTimes