Tras las iniciativas de Francia y, en menor escala, Barcelona y Madrid, Bélgica se suma a ofrecer el Festival de Eurovisión en una sala de cine. Y no en cualquiera sala porque el lugar elegido es el emblemático Kinepolis Antwerpen de Amberes, el cine más grande de Bélgica.

Una retransmisión organizada por la propia sala y por OGAE Bélgica que contará con fiestas previa y posterior al ESC. Las entradas ya se encuentran disponibles y su precio será de 25 euros para el público general y 23 para los socios de OGAE.

Bélgica está posicionada como una de las grandes favoritas a vencer el ESC con “City lights” compuesta por Pierre Doumolin e interpretada por Blanche, el nombre artístico de Ellie Delvaux. Al país centro-europeo se le resiste la victoria desde 1986 cuando arrasó con “J’aime la vie” de Sandra Kim.