LA MTVA, televisión pública húngara, inicia el proceso de recepción de canciones para la séptima edición del A Dal, su proceso de selección para Eurovisión desde 2012. Nuevamente la organización restringe la participación a canciones de autoría estrictamente húngara, con una cierta libertad lingüística aunque las canciones en lengua magiar o cualquier minoría lingüística húngara tendrán una mayor consideración, tal y como ha reconocido Balázs Medveczky, director de la corporación pública. Un jurado profesional y musical será el encargado de realizar la criba final para seleccionar las 30 canciones que formarán parte de la fase final del A Dal 2018

Medveczky defiende que el éxito del A Dal en las últimas cinco ediciones es que dada vez los compositores reservan más sus mejores canciones para incluirlas en la competición y que durante los meses que dura el concurso muchos de los temas copan lo más alto de una de las listas de ventas más competitivas de Europa como la húngara dado que es uno de los países con mayor consumo interno de música del continente.

Si hay una pre-selección iniciada esta década en Europa que pueda ser considerada un rotundo éxito es el A Dal (“Una canción” en húngaro). Público en general, eurofans y crítica rendidos año a año por su ejecución técnica como programa de televisión, por la gran calidad general de sus canciones, por ser una cantera indiscutible de hits, por haber conseguido desde su puesta en marcha que Hungría no salga de la final del ESC y por haber conseguido año a año que cada vez más nombres importantes del pop magiar se sumen a competir.

El silencioso éxito de Hungría en Eurovisión: 7 de 7 finales en esta década, 6 con el A Dal