Amaia y Alfred ensayan por segunda vez su canción en el Altice Arena de Lisboa para Eurovision 2018.

 

Tras el primer ensayo del viernes, la delegación española ha realizado una puesta en escena en mas pulida con cambios en la realización y en la iluminación.

 

Tinet Rubira (Gestmusic) y su equipo (entre los que se encuentra el realizador de TVE Jordi Vives) se han esforzado por corregir y eliminar encuadres y movimientos de cámara que perjudicaban la sensación de cercanía que la interpretación necesita.

 

El uso de la ‘steady cam’ ha estado mucho más controlado, eliminando movimientos que mostraban las espaldas de Amaia y Alfred. Además se han incorporado planos nuevos mucho más cortos con objeto de plasmar toda la expresión de la pareja. Con todo aún los movimientos de la steady no han quedado del todo limpios.

 

Los cambios más notorios son los que tienen que ver con la iluminación. Por un lado los fondos aparecen reforzados y por primera vez la luz cobra el protagonismo dramático necesario marcando claramente las tres partes de la canción: encuentro, diálogo y explosión del amor. De manera expresa se pidió que las caras de ambos estuvieran iluminadas con una luz cálida pero blanca dado que este elemento falló durante el primer ensayo pero ahora los cañones han seguido de forma correcta la acción.

 

También ha entrado en juego el ‘Magic panel’ un panel de leds programables que forma parte del fondo y que permite realizar figuras luminosas. Este panel es ahora usado en algunas partes reforzando determinados momentos. 

 

Usando este sistema han realizado el efecto de estrellas fugaces final que no pudo ser realizado de manera correcta con pirotecnia en el primer ensayo. Este elemento aún no ha sido del todo satisfactorio para la delegación y será uno de los puntos a mejorar de cara al tercer ensayo.

 

Otro elemento que aparecía apagado y ahora adquiere una nueva presencia son los arcos del escenario que al iluminarse se integran mejor en la realización

 

En el vestuario de este segundo ensayo se ha probado un vestido negro con toques de oro y plata para Amaia y un traje en tonos verdes para Alfred. Todo buscado la máxima comodidad de los intérpretes pero permitiendo realzar las figuras de ambos. En la prueba le han dicho a Amaia que estaba muy guapa. Ante lo que ella con su habitual simpatía ha exclamado:¡Pues me voy a poner el otro! Arrancado risas en la delegación.

 

 

En el sorteo de actuaciones en la Final de Eurovision 2018, a la pareja de Almaia les ha tocado actuar en la primera mitad del show, de los 26 participantes.

 

 

 

fuente: rtve.es, eurovision.tv