Estimados responsables de TVE:

Los motivos que llevaron al ente que representan a participar en el Festival de la Canción de Eurovisión en 1961 distan considerablemente de los que hoy les impulsan a seguir haciéndolo. Muy seguramente, me atrevería a decir que los motivos de aquel entonces estaban mucho más justificados que los que hoy alegan para defender su presencia en tan célebre evento.

El aperturismo de un país aislado durante la primera etapa del franquismo, hizo que España conociera lo que había tras sus fronteras, y que Europa supiera que ahí abajo, había un país con mucho que enseñar. Las caras de asombro y extrañeza que tuvieron que vivir aquellos que desde sus casas vieron a través de Televisión Española aquella consecución de artistas y canciones dispares que se unían bajo un mismo techo, me apena, porque no reflejaron sino el hermetismo al que se sometió a un país con un potencial francamente envidiable.

Pero no me entretendré en temas de índole política. Eurovisión supuso todo un reto para España, y ganarlo fue una ambición. Tardamos poco, si recuerdan (porque hay que echar la vista atrás, muy atrás) la primera victoria de España, algunos de ustedes seguro que esbozan una sonrisa, y otros muchos (y cada año lo demuestran más), deben alegrarse de que 1968 y 1969 fueran los únicos años en que España pudo mirar con la cabeza bien alta al resto de Europa. En esos años, se enviaba lo mejor del país, y eso no era sino porque se trataba con un riguroso respeto al certamen, un respeto, que España ha ido perdiendo paulatinamente y del que ustedes, más que nadie, son muy conscientes. España enviaba a Rafael, Julio Iglesias, Karina, Paloma San Basilio, Azúcar Moreno… y un sin fin de artistas que reflejaban la plenitud del panorama musical español. Pero aún había más, la de cantidad de artistas que lucharon por llegar a Eurovisión, como Rocío Jurado. Pero no continuaré, ustedes se conocen muy bien la historia de España en este Festival, o eso quiero pensar.

La pregunta es, ¿qué pasa ahora, TVE? Ahora el Festival se mira con miedo. Es un trámite, un mero trámite donde se envía a alguien que no pueda darles el susto de ganar. Quieren candidaturas que no aspiren al éxito en la tabla de resultados, y poder ver tranquilos como España, año tras año, se hunde nuevamente, y como difícilmente supera la barrera de los 50 puntos en los últimos años. A ustedes eso, parece ser, les debe resultar de lo más normal. A mí me avergüenza. Me avergüenza saber que hay aristas que huyen despavoridos ante la propuesta de acudir a Eurovisión, cuando en otros países los artistas literalmente luchan por conseguirlo. Y de eso no tienen culpa sino los que proyectan la imagen de Eurovisión, es decir: ustedes.

Como hizo Anastasíya Prikhodko en 2009 (por si no lo saben, representante de Rusia) enviando una carta a la presidencia de Ucrania demostrando su nacionalismo ucraniano pese a representar a Rusia, les digo yo a ustedes que como seguidor de Eurovisión, me exilio de España. Me exilio, y no por falta de estima a mi país, ni mucho menos, sino por ustedes. Ustedes, responsables de no hacer las cosas como Dios manda, que envían artistas por el nombre y no por la canción, y que siguen un proceso que anuncian a bombo y platillo para luego caer en agua de borrajas. Ustedes, que dejan que España tenga diversas portavocías con un inglés de dudosa calidad tanto en Eurovisión como en otras preselecciones europeas (el Melodifestivalen sueco, por ejemplo). Ustedes, son los responsables de que España año tras año quede más hundida.

Sólo les deseo una cosa: que un año se lleven el susto, y que un artista de con un tema inesperado para ustedes, como ocurrió con Pastora Soler o Anabel Conde (debieron asustarse mucho, ¿verdad?, lo notamos con las elecciones de Antonio Carbonell y ESDM), pero no que consiga la décima plaza, sino la primera, para que se den cuenta de que organizar Eurovisión no es un castigo, sino un verdadero y maravilloso regalo, que confío lleven con orgullo, una vez vivan la experiencia de ver el Festival desde nuestras fronteras.

Con todo mi respeto por la increíble labor que llevan a cabo consiguiendo los resultados que cosecha España en Eurovisión,

Cehache.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.