La pasada noche tuvo lugar el ya tradicional Eurovision in Concert desde la capital holandesa. Amsterdam acogía nuevamente la antesala del Festival de Eurovisión, en un evento que ha recogido este año un total de 25 países, igualando su propio récord. Es un aspecto a destacar, que el Eurovision in Concert ha dejado de ser la fiesta de cumpleaños de la hija del alcalde de Amsterdam para ser un concierto de altura, aunque no son capaces de mandar a tomar vientos los globos. Tan sólo doce países se abstuvieron de estar presentes en la gala: Suecia y Hungría fueron las más sonadas, pero también faltaron a la cita Irlanda, Israel, Islandia, Italia, Rusia, Eslovenia, Polonia, Alemania, Estonia y Finlandia. Pero, ¿qué tal estuvieron los que sí participaron? En algunos casos, como Azerbaiyán y ARY de Macedonia, escucharíamos por primera vez el directo de sus propuestas para el Festival de la Canción. Y por orden alfabético, vamos a pasar revista.

01. Albania: “ONE NIGHT’S ANGER” de Hersi.
El público asistente ya de entrada tuvo que temer uno de los memorables cabreos de Hersi sobre el escenario. Cualquiera no aplaude a esta mujer.
Independientemente de ello, el directo de Matmuja fue excelente, clavando literalmente todas y cada una de las notas de la versión estudio de su tema, el cual para mí, pierde considerablemente en su transcripción a la lengua inglesa.
Un vestuario sobrio y discreto elegido para la ocasión, intentando poner de relieve un tema difícil de comprender pero perfectamente interpretado, y lo que es aún más importante: con sus caras de cabreo incluidas.
La valoración que saco de Albania es muy positiva, aunque sus opciones son un tanto reducidas.

02. Armenia: “NOT ALONE” de Aram mp3.
Entre abucheos y gritos, el gran favorito a llevarse el triunfo salió a cantar. Ya sabíamos que su directo era impecable, y eso añadido a una verdadera apuesta ganadora, tiene como resultado una actuación redonda y que no hace sino confirmar las grandísimas opciones que tienen él y su país por volver a Ereván con el trofeo.
Poco que comentar de una actuación que cumple notablemente con las expectativas. Además, tras la confirmación de que saldrá solo en el escenario, voy viendo mucho más claro que empieza a desmarcarse hacia el top1 del resto de los favoritos como Suecia, Noruega, Hungría o Azerbaiyán.
Valoración también positiva de Aram mp3. Sobre sus explicaciones respecto a Conchita Wurst, solo diré que el muchacho intentó limpiar su imagen pero su gozo en un pozo. Tendrá que cargar con la cruz que el mismo se colocó hasta recogiendo el premio, si es que finalmente lo consigue.

03. Austria: “RISE LIKE A PHOENIX” de Conchita Wurst.
Y ahora es turno de la otra cara de la moneda en el enfrentamiento: Austria. La verdad es que si todos los intérpretes lo hacen igual que en este concierto, nos espera un gran Festival. Conchita se sale literalmente en su interpretación, la cual cubre con total solvencia. Ni un solo pero que poder añadirle, aunque por mucho que no lo quiera, la gente cuando vea desde su casa la participación austríaca estará más pendiente de su aspecto que de la propia canción, y sinceramente, creo que le dará más inconvenientes que ventajas.
La valoración de Austria es perfecta. Sublime actuación que pone a Austria como una digna candidata a la Gran Final, la cual espero consiga.

04. Azerbaiyán: “START A FIRE” de Dilara Kazimova.
Y como ya he dicho, la noche fue de infarto. Turno de la, para mí, espectacular Azerbaiyán. Dilara Kazimova interpretaba por primera vez ‘Start a fire’ en directo y lo hizo ni más ni menos que calcando su versión estudio. Además, se aprecia en la canción un cambio: los violines han adquirido mayor protagonismo y refuerzan una canción tremendamente frágil. Seguramente, la apuesta más sensible, como diría Mónica Naranjo, de toda la edición junto a Noruega y Países Bajos.

De su actuación hay que destacar su innegable elegancia: muy cauta y prudente en las notas más complicadas. Además, un espectacular vestido que no hacía sino embellecer a una artista bella de por sí, comos su canción.

Azerbaiyán deja el listón tremendamente alto y promete dar guerra en un Festival de infarto.
Valoración más que espectacular.

05. Bielorrusia: “CHEESECAKE” de TEO.
Era hora de comenzar a bajar el listón y para ello contamos con Bielorrusia y su intento de ‘Sex bomb’ naufragado. Teo interpreta correctamente un tema poco atractivo con un público –sorprendentemente- entregado, que se sabía hasta la letra, o al menos la balbuceaban con coherencia. La tarta de queso bielorrusa no me termina de convencer si bien la actuación fue correcta. No creo que tenga grandes opciones si bien la valoración que saco también sea positiva hasta de este país. Lo único que no entiendo es por qué se da la vuelta para desabrocharse la americana.

06. Bélgica: “MOTHER” de Axel Hirsoux.
Otro de los grandes favoritos que se subió anoche al escenario fue Axel. La tranquilidad y la elegancia que respira cuando se sube a un escenario cada vez me dejan más atónito. Bélgica ha pasado de ser un país con candidaturas mediocres, a esforzarse y mostrar su mejor cara. Axel Hirsoux representa el aire más clásico de la edición con un tema apto para todos los públicos y con un mensaje universal. Axel, además, se atreve a recorrerse escalas enteras para terminar una estrofa y lo hace sin ningún esfuerzo. Impresionante instrumento el que guarda en su garganta. Quizá, como consejo, le diría que no intentara salirse demasiado de los esquemas que dicta su canción y que su derroche de voz lo dosifique mejor. Algo que también le diría a Ruth Lorenzo, pero todo a su tiempo.
Bélgica cumple con su papel y se reafirma como una de las opciones a considerar.

07. Dinamarca: “CLICHÉ LOVE SONG” de Basim.
El anfitrión lo da todo cada vez que sale al escenario, y su ‘buenrollismo’ contagia al público. A priori no es una de las candidaturas que destacaría de la edición, pero tanto su interpretación como actuación me parecen muy atractivas y con grandes opciones de conseguir una buena posición en casa.
‘Cliché love song’ es la canción fácil de tatarear, de recordar y cantar con enorme facilidad, grandes bazas para un país que si bien seguramente no tenga opciones de victoria, cumpla su papel y anime el B&W Hallerne en ese magnífico puesto 23 del 10 de mayo.
Un balance también positivo de esta candidatura.

08. Francia: “MOUSTACHE” de Twin Twin.
Una de las grandes sorpresas. Francia hizo de su preselección una verdadera declaración de intenciones: de no querer ganar Eurovisión. Sin embargo, con un tema agradable y pegadizo, intentarán poner la nota ‘cómica’ y diferente en Copenhague. En su preselección vimos un conjunto algo desbarajustado y quizá un despropósito. A medida que la propuesta ha evolucionado y nos han presentado el tema en directo anoche, he sabido ver que realmente Francia tiene opciones de hacer un gran papel, si bien evidentemente la victoria no será para ellos.
Con un directo más que aceptable y una coreografía divertida y que transmite esa energía y alegría, confío en Francia un año más y quedo sorprendido de su propuesta. Creo que podría ocurrirle algo parecido a lo que ya pasó en 2010 con Jessy Matador. El público se desvive a cantar la canción y es inevitablemente pegadiza. Puede gustar.

09. Georgia: “THREE MINUTES TO EARTH” de Mariko & The Shin.
El farolillo rojo de tantísimos tops también tuvo su espacio en el Eurovision in Concert. Es una candidatura-despropósito, de esas que te desconciertan y acabas sin entender. Quizá porque no tenga una explicación. Mariko tiene una voz portentosa y limpia y un directo impresionante. Sin embargo, el tema no le hace gala y Georgia y se juega nuevamente su estancamiento y no-pase a la Gran Final del 10 de mayo.
Una pena que esté tan desaprovechada la vocalista del conjunto. Aun así el directo del tema me parece más que aceptable. Me parece una canción agradable, sin más.

10. Grecia: “RISE UP” de Freaky Fortune feat. Riskykidd.
Uno de los temas dance más preciados de la edición tuvo una más que digna actuación en el concierto de Amsterdam. Con un directo notablemente mejor interpretado que en su final nacional, Grecia parece querer meterse nuevamente en el top10. Un año en el que, con tanta balada, se termina por agradecer cierto ritmo y con tan buen gusto.
El conjunto impacta y fusiona estilos a la perfección. La valoración de la actuación es impecable.

11. Letonia: “CAKE TO BAKE” de Aarzemnieki.
Esperaba con esperanza que Letonia tuviera cierta mejoría en el Eurovision in Concert. Era pedir demasiado. Estos temas evangélicos sacados de fiestas de cumpleaños, comuniones y misas varias me producen un escalofrío. Pero si además se le añade el dudoso aspecto de sus intérpretes, cruzan la línea del esperpento. Y precisamente eso, un esperpento, es lo que me parece la propuesta de este país que quiere ser el farolillo rojo de su semifinal nuevamente.

12. Lituania: “ATTENTION” de Vilija Mataciunaite.
Con lo bien que habíamos empezado, ya empieza a salir el repertorio de cuadros de salón. Lituania apuesta por el engendro del ‘Attention’ y una hiperactiva Vilija. No consigo comprender la clave del éxito lituano, pero en cualquier caso, ella interpreta bien su tema, que ya es algo. Parece saber moverse y su tema gana algo más en directo. Dentro del circo de los horrores, es la que menos me escandaliza. Me alegra ver que no luce tutú. Solo espero que se lo deje en casa. Canta y da brincos sin ahogarse, algo que otras deben mejorar.

13. ARY de Macedonia: “TO THE SKY” de Tijana Dapcevic.
Para mí era una de las más esperadas. Con un tema agradable, Tijana tenía la clave de su éxito en el directo, ya que el tema de por sí tampoco es la octava maravilla. Interpreta el tema con facilidad, aunque su voz en ciertos momentos se queda a medio gas y deja entrever las carencias de Tijana. El balance general es bueno, y aún tiene tiempo para pulir el directo de un tema que podría colarse en la Gran Final en función de su performance. De momento, en el Eurovision in Concert, me agrada más que me disgusta.

14. Malta: “COMING HOME” de Firelight.
La agradable canción maltesa se sustenta en un brillante directo y en la simpatía de quienes interpretan la canción. Si consideramos el trabajo previo, es decir, todo el planteamiento de la candidatura, vídeo incluido, podemos pensar que Malta no tendrá problemas para colarse en la final. El directo es de 10 y la canción me convence. Creo que tiene opciones y anoche me lo confirmó. Cantan el tema disfrutando y se nota, transmiten sus emociones con naturalidad y dulzura, y es lo que mejor puede funcionarles.

15. Moldavia: “WILD SOUL” de Cristina Scarlat.
Con este tema me pasa algo extraño: el tema en sí me gusta, la instrumentación, la voz, la escenografía, el clima que transmite. Sin embargo me falla la propia Cristina. Con nuevos y reforzados violines, ‘Wild soul’ suena potente y su estética tétrica me convence. Su directo además es bastante bueno y se da un paseo por las notas más agudas con potencia y limpieza. Cristina ayer demostró su potencial y a mí me terminó de convencer, habiéndome causado un gran rechazo en el momento de su elección.
Una de mis grandes sorpresas de la noche.

16. Montenegro: “MOJ SVIJET” de Sergej Cetkovic.
Eurovisión 2014 podrá haber perdido a Croacia, Bosnia y Serbia, pero Montenegro nos trae consigo una canción que bien podría representar a los países mencionados. La balada balcánica de Sergej, ‘Moj Svijet’ tuvo su hueco en el EiC de anoche y lo hizo con una interpretación brillante y emocionante. Un tema que conquista, al que quizá pueda faltarle ese halo de poderío y aplomo, a lo Zeljko Joksimovic, pero que nada tiene que envidiar ante la delicadeza y sutileza de su conjunto. Es una candidatura, que, tras haber confirmado su directo, creo que debiera estar más que presente en la Gran Final de Eurovisión, no sólo en representación de Montenegro, sino de los Balcanes.

17. Países Bajos: “CALM AFTER THE STORM” de The Common Linnets.
El tema anfitrión de la noche fue el de Common Linnets. Un tema que destaca también por su fragilidad pero también por la atmósfera que crea. El tono apagado y oscuro de sus intérpretes enfatiza el recogimiento y la sobriedad de una apuesta de calidad, digna de un pase a la final. Un directo bordado para un tema que corre el riesgo de poder aburrir, aunque confío al cien por cien de que la clave también estará en el planteamiento de la puesta en escena, la cual preveo que no será ostentosa, sino que pondrá más aún de relieve el intimismo de la candidatura, lo cual puede ganar enteros y jugar a su favor.

18. Noruega: “SILENT STORM” de Carl Espen.
El que partiera como gran favorito tras su victoria, el noruego Carl Espen, destacó en el Eurovision in Concert por una amplitud vocal que supuso una gran mejora respecto a las actuaciones del NMGP. No esperaba un directo así, algo ha cambiado en él: está más estático y convincente. Parece haber templado su inseguridad y sus nervios y con un mayor aplomo escénico me conquista un poco más su propuesta. Noruega es indudablemente una de las candidaturas dignas a completar el top10 del año y lo hace con una apuesta de indudable calidad, aunque de dudable carisma respecto al artista. Algo que aun así, parece estar cambiando viendo la actuación de anoche.

19. Portugal: “QUERO SER TUA” de Suzy.
Podría esperarme muchas sorpresas, pero la que menos podría haber esperado era la de Portugal. Suzy fue recordada en su preselección por no haber dado ni una sola nota de su canción en su sitio, por haber estado nerviosa y por moverse con tal miedo y estupor que solo con verla sufrías por estar en su piel. Pero Suzy es otra de las artistas que como Carl Espen, parece estar encontrando su camino. Mucho más desenfrenada y atrevida, Suzy aún no acaba de controlar algunas notas de su directo, pero canta más firme y convencida, lo cual da también fuerza al tema. Un tema que ha cambiado levemente su estructura con un puente que permite a los allí presentes aplaudir y dar un descanso a la artista. Sinceramente, no esperaba nada de Portugal y ayer, por primera vez, me convenció de ser una propuesta digna de ser considerada en la final.

20. Rumanía: “MIRACLE” de Paula Seling & Ovi.
E igual que hay sorpresas buenas, las hay malas. Y el claro ejemplo de la noche fue el de Rumanía. Nadie se atrevería a dudar del directo de Paula Seling, ni yo mismo. Y de hecho, quiero pensar que tuvo un mal día. El momento más esperado, al igual que lo fue para Pastora Soler, fue su agudo. Y todo cayó en agua de borrajas. Paula Seling lo empezó bien pero su voz empezó a temblar en exceso y en un rasgado, tuvo que terminar antes de tiempo para evitar la barbarie. Ovi no acompaña mal pero es un tema en el que principalmente se luce ella, y la verdad, ayer no lo hizo. Rumanía se desvanece de la lista de favoritos con directos como el de ayer, y es que personalmente ni aun clavando el directo tal cual en la versión de estudio, me parece un tema para ser considerado ganador. ¿Estamos perdiendo el rumbo?

21. San Marino: “MAYBE (FORSE)” de Valentina Monetta.
En su tercer intento, Valentina nos volvió a demostrar que el problema de sus candidaturas no es el directo, sino la canción. El directo de la cantante es de diez, no se le va una sola nota, y encima lo hace con pasión y entrega. De las tres canciones que ha enviado a Eurovisión, esta es sin duda mi favorita, y aun así creo que tendrá muy complicado el pase a la final aunque quién sabe, podría dar la sorpresa.
En su actuación de anoche cumplió su papel con grandes aptitudes. Valentina demuestra ser una gran artista, por encima de sus canciones.

22. España: “DANCING IN THE RAIN” de Ruth Lorenzo.
El gran momento de la noche para los seguidores españoles llega de la mano de Ruth Lorenzo. Embutida en un espectacular vestido azul y con un pelo cardado recogido hacia su izquierda, Ruth demostró que la potencia de su voz sobresale los límites de la canción y que su registro recorre las notas más complicadas con gran soltura. Ruth se acerca mucho más a la versión estudio incluyendo agudos que suponemos lucirá en Copenhague y que convierten a nuestra candidatura en una apuesta mucho más atractiva. A esperas de una puesta en escena que a mi parecer, seguro convencerá, España puede estar tranquila de llevar una candidatura brillante en la que su artista parece mejorar día a día y muestra un progreso evidente. Su voz se controla mucho más, pero aún le quedan cosas por comedir. Aun así, Ruth me convence.

23. Suiza: “HUNTER OF STARS” de Sebalter.
La agradable canción suiza que es querida u odiada, cada día me gusta más. Sebalter entretiene y resulta divertido, aunque las opciones de su pase a la final sean algo reducidas. ‘Hunter of stars’ se deja escuchar y a mí sus tres minutos se me pasan volando.
En la actuación de anoche vimos un directo propio de Sebalter: bueno, pero como la canción no requiere de grandes riesgos, sabe a poco el conjunto.

24. Ucrania: “TICK TOCK” de Mariya Yaremchuk.
La requeteversionada canción ucraniana parece haber encontrado su lugar definitivo. Mariya Yaremchuk ya no es aquella chica ordinaria que jugaba con las rajas de su vestido insinuando y levantando pasiones, además de otras cosas. El golferío de la Yaremchuk pasó al cinturón de castidad que nos mostró en la preselección maltesa donde estuvo fría como el témpano. Finalmente, la versión desenfrenada y movida en la que ha encontrado su versión final parece convencer más y romper con el dance barato y el misticismo que tanto me gustó. Mariya tiene un buen directo pero quiere sorprender demasiado. Tanto que sus acrobacias imposibles hacen de su actuación un circo, y su estupenda versión final me chirría.

25. Reino Unido: “CHILDREN OF THE UNIVERSE” de Molly Smitten-Downes.
Molly dejó en su presentación el listón muy alto. Tanto que cualquier cambio podría fastidiar su actuación. El Reino Unido juega a despistar y nos planta a la cantante con un camisón, una violinista sin sentido, un guitarrista cuya función desconozco en un tema que por más que escucho no encuentro dicho instrumento, y un batería que realmente no era necesario para un concierto. En Eurovisión espero que los británicos hagan lo mismo que hicieron cuando presentaron la canción, con un estilismo similar. Molly es una mujer de facciones marcadas y precisamente por ello creo que su rostro será fácilmente recordado. Por ello el estilismo no tiene que eclipsar al artista y su camisón lo hizo. El directo brillante, eso sí, pero el conjunto echó para atrás.

Gracias a este concierto podemos tomarle la temperatura al Festival de Eurovisión. Realmente estamos ante un Festival mucho mejor de lo que pensamos, donde no tenemos una absoluta favorita (aunque Armenia apunte maneras) sino que tenemos multitud de temas buenos, otros más mediocres, y algún esperpento que siempre hay que tener porque sino, Eurovisión no sería lo que es para nosotros ni para nadie.

Comienza la cuenta atrás. Queda un mes para disfrutar de la primera semifinal de Eurovisión 2014, y el tiempo vuela. Disfrutad de lo que queda, que es poco, pero tremendamente intenso. Yo os dejo con mi sorpresa de la noche:

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