Eurovisión es una vez más el espejo de la situación política europea. En sus intentos por despolitizar el certamen, la organización tiene que hacer frente, un año más, a declaraciones y decisiones coyunturales, que deben ser medidas hasta el milímetro. Este año, Rusia se encuentra en el ojo del huracán por los recientes acontecimientos políticos y sociales con Crimea y la vulneración de los Derechos Humanos.

EL VOTO DE CRIMEA SE DISPUTARÁ POR CUESTIONES TÉCNICAS

Jon Ola Sand, supervisor ejecutivo del certamen, ha tenido que salir del paso ante la polémica añadiendo que el voto que se registre desde Crimea, se contabilizará en Ucrania o Rusia en función de la cobertura técnica que tenga en ese momento. Si las operadoras ucranianas siguen teniendo la cobertura el próximo mes de mayo, el voto se contabilizará por Ucrania. Si en cambio, la anexión de la región a Rusia, únicamente reconocida por el país y sus aliados, ha culminado y las operadoras rusas acceden a la región, el voto será contabilizado por Rusia.

La decisión, si bien técnica, será trascendental para el trato y reconocimiento de la región disputada en el panorama internacional.

LOS SOCIALDEMÓCRATAS DANESES SOLICITAN LA EXPULSIÓN DEL PAÍS

Pero no todo ha terminado con este país. El activista socialdemócrata Lasse Quvang Rasmussen, ha solicitado formalmente a la DR la expulsión de Rusia del certamen europeo que tendrá lugar en apenas un mes. Sin embargo, Pernille Gaardbo, productora de la edición, ha negado la mayor añadiendo que la competencia sobre la participación de los países pertenece a la Unión Europea de Radifusión, y que en ningún caso, la DR podría adoptar una decisión de semejante calado, dejando claro que la labor de la cadena pública danesa es organizar y celebrar el evento no deportivo más visto de la televisión en el mundo.

Ante la petición, la UER ha declinado la petición del joven socialdemócrata, por lo que Rusia continuará en el certamen.

PHILIP KIRKOROV DESMARCA LA CANDIDATURA RUSA DEL ÁMBITO POLÍTICO

El productor de la candidatura rusa, Philipp Kirkorov, también ha tenido palabras sobre este asunto. Preguntado sobre la complicada situación política que atraviesa su país, Kirkorov es claro: ‘Por supuesto que va a ser un año muy complicado para Rusia, pero para mí Eurovisión es un concurso de canciones cuyo objetivo es unir a la gente. Además, nuestro equipo es lo más internacional posible con gente de Grecia, Chipre, Malta, Suecia, Reino Unido, Portugal… que trabajan juntos. Para mí este es el concepto de Eurovisión. Después de todo, gracias a Eurovisión conocí a Ani Lorak, mi mejor amiga, quién es ahora como una más de mi familia. Yo soy el padrino de su hija y nada en el mundo va a cambiar mi actitud hacia ella ni su actitud hacia mí, aunque ella sea de Ucrania y yo de Rusia‘.

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