José Antonio Ayala (Alicante) – Estrenado el tema representante de España en Viena mucho se está hablando acerca de las críticas -positivas y negativas- que está recibiendo la canción en cuestión. Opiniones de todo tipo que vienen principalmente desde tres sectores: Eurofans, público en general sin vínculo al festival y críticos musicales.

En cuanto al sector eurofan, que desde hace mes y medio esperaba con avidez su ‘Amanecer’ eurovisivo poco han cambiado las cosas con respecto años anteriores. Si bien el sentir general se puede resumir en un “no era para tanto” a causa del erróneo ‘hype’ generado por TVE, lo cual se veía venir, una vez más y para variar se ha polarizado el punto de vista entre los que piensan que la canción es mediocre y decepcionante y quienes creen que es un temazo absoluto que podrá ganar el festival. Pocas son las opiniones en el punto intermedio, en la amplia gama de grises, que al fin y al cabo son las más sensatas pero las menos tenidas en cuenta. Así que dentro del sorprendente y apasionante mundo ‘eurofan’ se puede parafrasear el título de esa maravillosa novela bélica de Erich Maria Remarque y que el genio del celuloide Lewis Milestone llevó al cine: ‘Sin novedad en el frente”.

Si hablamos del público en general, el que no sigue el festival más allá del día de la final, hay que destacar la expectación que ha suscitado el tema en mucha mayor medida que en años anteriores, seguramente por la condición de Edurne de ser un rostro muy conocido y popular en la televisión patria. Lo cierto es que la mayoría de los medios de comunicación nacionales, musicales, televisivos o generalistas han noticiado el estreno de ‘Amanecer’ llevándolo a las portadas de sus ediciones digitales y lugares destacados en el papel. Mientras Edurne recibe innumerables muestras de apoyo y reseñas positivas por su interpretación, con respecto a “Amanecer” las primeras impresiones no han sido especialmente buenas, en términos generales se puede decir que la canción ha tenido una fría acogida en las redes sociales, foros no-eurofans y en los comentarios de las noticias de los medios generalistas.

Y ahora la crítica especializada, el periodismo musical que nunca ha considerado a Eurovisión para reseñarlo de ninguna manera salvo en honrosas excepciones en que grupos o artistas apreciados por la prensa musical han dado un golpe en la mesa a los ‘esnobs’ y han participado en el ESC o en alguna pre-selección: Sebastien Tellier, The Ark, José Cid, Franco Battiato, Brainstorm, Patricia Kaas, Roman Lob, Malcolm Lincoln, Carl Espen, Raphael Gualazzi, Nina Zilli o La Casa Azul en nuestro país han recibido el difícil aplauso de la crítica cuando se han involucrado en el ESC. Y este año, en un hecho sin apenas precedentes, los diferentes ‘gurús’ de la música en este país han accedido a dar su punto de vista sobre “Amanecer”. Cinco críticas “profesionales” han sido publicadas en diversos medios españoles, cuatro por parte de críticos musicales y una de un crítico de televisión. El balance no es muy halagüeño para la canción de Edurne: 4 a 1 en reseñas negativas. Solo Abel Arana, ex-componente de Pumpin Dolls y antaño productor de Mónica Naranjo, Coral Segovia, Cher o Whitney Houston entre otros ha recibido con alegría la canción. Arana viene a decir que “Amanecer es una de las candidaturas más dignas de los últimos años. Es una estupenda canción estupendamente interpretada. A Edurne le ha sentado de maravilla Mónica Naranjo como ‘madrina artística’ y Óscar Tarruella como manager. Su carrera, de repente, tiene unos altísimos niveles de calidad a los que no estamos acostumbrados en este país“. El bilbaíno añade que la canción se acerca mucho a lo que triunfa en el festival tildando de “bastante elegante y muy poco tramposa en la composición” el tema que sonará en Viena bajo la bandera española llegándola a comparar con ‘Rise like a phoenix‘.

En total contraste de opinión se ha mostrado a través del diario El Mundo el murciano Julián Ruiz, para más inri el productor musical más vendedor de la historia del pop español (suyas son las producciones de Tino Casal, ElBosco, Kevin Ayers, Cómplices, El Norte o Azul y Negro entre otros) y es junto a nombres como Jesús Ordovás, Ignasi Juliá, Diego Manrique, Víctor Lenore o Luis Troquel uno de los cronistas musicales más prestigiosos e influyentes en España desde hace 40 años. Pero tira a la basura directamente su impresionante CV con una colección de errores gramaticales, erratas, incoherencias y faltas de respeto en su crítica que se queda en una columna de muy mal gusto. Bajo el título de “Amanecer es un atardecer musical” Ruiz, fiel a su estilo, reparte a diestro y siniestro a Edurne, a los productores, a TVE, al propio festival e incluso de forma incomprensible a Pastora Soler de quien dice que “todavía no se ha repuesto de su fracaso” relacionando su participación en Eurovisión en 2012 con la enfermedad que la tiene apartada de los escenarios desde el pasado mes de diciembre añadiendo que “Edurne canta aún peor que Pastora Soler“. Llama la atención este ataque de Julián Ruíz a la artista sevillana dado que el murciano produjo junto a Luis Cobos en 2003 a Pastora Soler entre otras cantantes en el disco benéfico “Ellas & Magia” para Disney y la Fundación de Ayuda Contra la Drogadicción. Y también llama la atención cuando en 2012 en su crónica de la final del ESC celebrada en Bakú dijo que “Pastora Soler echó el resto en su interpretación. Sólo falló en dos ocasiones, a pesar de la tesitura tan alta. Siempre ha sido una de las mejores cantantes de nuestro país, junto con Marta Sánchez.” Claro que Pastora Soler, en un tuit que eliminó a los pocos minutos, contestó a Ruiz diciendo que “claro que no me he repuesto aún del momento más maravilloso de mi vida” llamando “sinvergüenza” al ex-locutor de los 40 Principales.

Fernando Navarro en su artículo para el diario El País deja en un muy mal lugar la canción de Edurne empezando por el titular de la columna: “Amanecer: la cara B (y vacua) de ‘Frozen” aunque al contrario que Julián Ruiz sí da argumentos musicales comentando que “es difícil no pensar que esta composición, tan ampulosa como vacua, no forme parte de los descartes de la banda sonora de Frozen. Es como si la cantante madrileña, salida de esa cantera de la mercadotecnia y la chequera llamada Operación Triunfo, que viste de gala y brillantina a los hacedores de gorgoritos, quisiese cantar su historia de “desamor” en mitad del frío invernal junto a Elsa y Anna, las protagonistas del taquillazo.” Compara además la canción española con “Euphoria” de Loreen: “Con todos los tics de las canciones de radiofórmula actual, cuyos arreglos son espuma sin fibra, Amanecer está escrita y producida por Thomas G:son, Tony Sánchez-Ohlsson y Peter Böstrom, expertos en colar composiciones en el festival internacional. G:son y Böstrom idearon Euphoria, el tema dance de la sueca Loreen que venció en 2012. De hecho, aparecen los paralelismos, como ese clímax vocal.” A Navarro tampoco le gusta Edurne y aprovecha el artículo para proponer nombres de solistas que considera interesantes como representantes españolas en Eurovisión alegando que reflejan mejor lo que se hace en España: “Uno escucha a Edurne y piensa que para embajadoras, auspiciadas por grandes plataformas, ya podrían estar Rocío Márquez, Silvia Pérez Cruz o María Rodés. Por citar algunas cuyas últimas obras ponen verdadera música a algunos de los vértigos del alma.” Pero lo más interesante del artículo llega al final con una inteligente reflexión sobre el estado actual de la industria musical española metiendo el dedo en la llaga de los eurofans y el público en general referenciando el sangrante caso de la candidatura de La Casa Azul en la pre-selección de 2008: “Recuerden: el autor de Baila el Chiki-chiki se impuso a La Casa Azul con La revolución sexual. Era nuestro chiste español, nuestra tontería, el Torrente musical, mientras La Casa Azul hacía una canción redonda de pop bailable con Guille Milkyway, que trabajaba para un sello luchador como Elefant Records, de esos que crean escena, y en la actualidad es capaz de poner música perfecta a una serie de dibujos animados española como Jelly Jamm. Milkyway, Elefant Records y todo eso que no nos representa en Eurovisión es nuestro I+D musical, pero, como en la ciencia, dejamos que desaparezcan, huyan, se frustren o malvivan. Y auspiciamos, año tras año, lo intrascendente. Y todavía hoy, justo a un año de la muerte de Paco de Lucía, hay quien se atreve a hablar de marca España.” ¿Se puede ser más certero en esto último que dice Fernando Navarro?

En Jenesaispop, un portal especializado en música que al contrario de las demás publicaciones sí suele informar sobre el ESC ha publicado una especie de editorial conjunto y sin firmar opinando sobre ‘Amanecer’ a la que desde el titular no deja tampoco en buen lugar: “La heroica decepción de ‘Amanecer’ de Edurne”. Un artículo que empieza con mal pie puesto que en un alarde de desinformación señalan erróneamente que Edurne dijo en la rueda de prensa de presentación que la canción era lo nunca visto en Eurovisión. No hace falta recordar que tanto Edurne como su equipo han dicho por activa y por pasiva que ese factor innovación era con respecto a lo presentado por España hasta la fecha. Al parecer en Jenesaispop han sido unas víctimas más del hype de RTVE cuando señalan que “¡Qué incrédulos cuando imaginábamos que ‘Amanecer’ podría parecerse a canciones de composición magistral como ‘Diamonds’ de Rihanna o ‘Fountain’ de iamamiwhoami! A lo que se termina pareciendo ‘Amanecer’, sin embargo, es a la típica composición de ínfulas heroicas que lleva aterrorizándonos desde la radio y programas tipo ‘American Idol’ durante más de un lustro“. describiendo como “mediocre” a la canción y comparándola a las composiciones de la banda holandesa Within Temptation: “Con la diferencia de que Within Temptation sí escriben buenas canciones del estilo y que, por cierto, no avergüenzan con frases tan anticuadas como ese “mi corazón me susurró, a mí no vuelvas sin su amor” que parece rescatada de una copla de los años 30” lanzando a continuación una pregunta al aire: “¿De verdad espera Edurne ganar el festival con una semi-réplica de algo que ya ganó en el pasado, cuando la estrategia lógica para lograr el premio es presentar propuestas frescas que verdaderamente sorprendan al público por su originalidad?“. En Jenesaispop muestran también sus dudas con respecto a Edurne recurriendo a las para algunos siempre odiosas comparaciones, esta vez con Loreen y no descartando que a la de Collado-Villalba le pase lo mismo que a Raquel del Rosario en 2013: “Loreen, sin embargo, no ganó Eurovisión únicamente gracias a la calidad de ‘Euphoria’ sino también a su potente voz, cualidad de la que Edurne a todas luces carece. Y ojo: absolutamente nada en contra de las voces pequeñas de la música; el problema es que a Edurne esta canción le queda grande y se nota en su pretenciosa actuación vocal, menos convincente imposible. No sabemos cómo le quedará su nueva grabación de ‘Amanecer’ junto a la Orquesta Sinfónica y coro de RTVE, pero con la enorme presión que conlleva actuar en Eurovisión, auguramos una presentación-desastre como la de El Sueño de Morfeo como mínimo”.

El diario ABC es el único medio generalista que dedica una sección en su edición digital específicamente al Festival de Eurovisión, coordinada por Javier Escartín que ha escrito la que seguramente haya sido la crítica más “constructiva” y abierta a la esperanza de cuantas se han publicado acerca de la cuestión. Con el título de “Amanecer Nublado” Escartín comenta que tras la descripción que la propia Edurne hizo de la canción en la web de RTVE, “Amanecer” no es “ni majestuoso ni único ni desgarrador”. Menciona a su vez una obviedad y es que “la fórmula mágica para ganar Eurovisión no existe y, en el caso de que así fuera, está claro que España está muy lejos de lograrla” enumerando acertadamente los tres posibles motivos por los que España lleva años dando tumbos sin dar con la tecla correcta: “La falta de compromiso de TVE hacia un festival que casi siempre le ha reportado audiencias millonarias, el débil estado de salud de nuestra industria musical y el miedo de los artistas al ridículo o a sacar poco beneficio de un festival para «frikis»” acusando justo después a los antes mencionados Julián Ruiz y Fernando Navarro de tirar de tópicos cuando llaman “friki” a Eurovisión apelando a los 6 millones de espectadores que año a año hacen del festival el evento no deportivo más visto del año en España. Para Javier Escartín, el desprecio de la mayoría de los críticos y medios de comunicación al festival es otra de las causas por las que España nunca hará algo serio en el ESC. Retornando al núcleo de la cuestión, la canción de Edurne, Escartín señala que “la candidatura de Edurne se queda también corta para aspirar a la victoria. Es excesivamente lineal y limitadamente innovadora, consciente de la búsqueda de la épica sin encontrar el clímax. Un himno apagado sobre el desamor cuya letra entra con calzador y en ocasiones resulta incomprensible“. A su misma vez duda si la canción esté hecha a medida de Edurne: “La limpia voz de Edurne no parece tampoco la más idónea para el tema, ya que su fuerza instrumental invita a que sea un artista con una voz más desgarradora la que lo interprete.” y se suma a quienes ven un cierto parecido con “Euphoria”: “Tiene también reminiscencias de éxitos eurovisivos como «Euphoria», un hecho no casual ya que dos de los tres compositores del tema son los mismos que los del éxito de la sueca Loreen y Eurovisión es un concurso que suele castigar las simples copias” y muestra sus serias dudas a que España este año logre un buen puesto indicando que “no cuenta con casi ningún elemento para sorprender en su primera escucha, el mayor pecado que se puede cometer en un festival donde el 99% de los espectadores escuchan una única vez cada canción antes de emitir su voto“. Pero abre una vía a la esperanza destacando la brillantez de su producción o que la canción se presta a una potente puesta en escena recordando para cerrar los buenos comentarios recibidos en la web oficial de Eurovisión y la buena acogida de las casas de apuestas.

Visto todo esto se puede resumir que la acogida a “Amanecer” en los 3 principales sectores, eurofans, público en general y crítica musical, es ciertamente poco positiva, las partes donde las críticas en mayor o menor medida coinciden son el uso de demasiados clichés “eurovisivos” en la canción, su parecido con “Euphoria” de Loreen, el escaso impacto que genera a la primera escucha, una letra bastante encartonada y las dudas que puede generar Edurne, por la parte positiva, una producción espectacular, unos grandes arreglos orquestales y el hecho de que “Amanecer” se preste a una buena puesta en escena que sume puntos el próximo 23 de mayo.

En Eurovision Times no nos conformamos y hemos hablado con verdaderos expertos en música: Músicos, productores, dj’s, periodistas, todos ellos con o sin vínculo al festival, pero con dilatadas y contrastadas trayectorias lo que les convierte en voces autorizadas para hablar de música. Ellos han escuchado, analizado y evaluado la canción en cuestión intentando ser lo más fríos, honestos y objetivos posible. Próximamente en nuestra web: Amanecer a juicio por los que saben.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.